¡A dormir! 7 hábitos de sueño saludable para niños

Consejos para conseguir el correcto descanso de nuestros hijos

20170927093623.siete_habitos_de_sueno_saludable_ninos_bebes

Las dificultades para conciliar el sueño no solo afectan a los adultos; el insomnio es uno de los trastornos más frecuentes en niños. Por ello, establecer y consolidar unos hábitos es importantísimo desde los primeros días de vida. Desde el nacimiento, los niños necesitan seguir una rutina para sentirse seguros y tranquilos.

Según los expertos, un recién nacido duerme entre 16 y 17 horas a lo largo de todo el día; a los tres meses, dormirá alrededor de unas 15 horas diarias y, a partir del año hasta aproximadamente los 3 años de edad, debería dormir entre 10 y 13 horas cada día.

Y ahora, seguro que te estás preguntando: “Sí, sí, la teoría está muy bien, pero ¿cómo consigo que mi hijo duerma toda la noche?

Pues bien, nosotros no tenemos la ‘varita mágica’ para que esto suceda, pero sí te podemos ayudar con unos consejos para hacer que tu hijo se deje caer rendido en los brazos de Morfeo…

 

Hábitos de sueño en niños de 0 a 3 años


1. Define un horario fijo para cada rutina: para el baño, la cena y la hora de dormir. Se trata de preparar al pequeño para descansar; de esta forma ellos asociarán estos hábitos a que ha llegado la hora de irse a la cama.

Además, al establecer un horario de sueño, verás como cuando se acerque la hora de dormir, empezarán a aparecer en el niño las señales de que el sueño le está venciendo y será más fácil acostarlo.
 

2. Prepara una cena equilibrada. Una cena sana que incluya alimentos como la fruta o la leche es esencial para ayudarles a descansar. Evita que beban muchos líquidos o que coman alimentos estimulantes como chocolates, por ejemplo, antes de irse a la cama.
 

3. Dale un baño antes de dormir. Este es un momento de relax para el niño y es perfecto porque le ayudará a conciliar el sueño.
 

4. Crea un ambiente propicio en su habitación. La habitación es el lugar para dormir y descansar, por eso, es importante que sea un sitio tranquilo, con la temperatura y luz adecuada y donde no haya cabida para televisiones, ordenadores o juegos.

Si a tu hijo no le gusta dormir con la luz apagada, puedes dejarle encendida una lámpara nocturna de baja intensidad.
 

5. Mantente firme en las rutinas. No se trata de ser sumamente estricto con los horarios, pero sí de mantenerlos. Puedes, por ejemplo, fijar unos horarios entre semana y otros para los fines de semana, siempre y cuando no haya mucha diferencia horaria entre ellos.

En ocasiones, los niños intentarán saltarse estas rutinas con mil excusas, intenta ser consecuente con lo que estás enseñándole y, con cariño y paciencia, explícale que no vas a acceder a su intento.
 

6. Si el niño se despierta a media noche, atiende sus necesidades y acompáñalo hasta que vuelva a dormirse, pero hazlo en su cama. No es bueno que el niño se acostumbre a dormir en la cama de los papás.
 

7. Mucha paciencia. Educar no es tarea fácil y acostumbrar a nuestros hijos a una rutina, tampoco. Pero tranquilos, es solo cuestión de tiempo que ellos lo entiendan y aprendan.

Si quieres conocer más sobre el sueño en los más pequeños u otros temas relacionados con los primeros años de vida de los niños, la Asociación  Española de Pediatría (AEP) dispone de una Guía Práctica Para Padres que puedes descargarte aquí de forma gratuita.

 

Joanna Casas

 Categorías: