¿Conciliación laboral y familiar? Claves para organizarte

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Existen diversos estudios que demuestran que España se encuentra entre los países de la UE que más horas trabaja al año, aunque también somos menos productivos en comparación con otros países.

Las largas jornadas laborales en la mayoría de los casos o las complicadas agendas de trabajo hacen, cada vez más difícil, que los padres puedan pasar todo el tiempo que desean con sus hijos. Si a esto se suma las tareas cotidianas y domésticas, la sensación de no llegar a todo es común para la mayoría de los padres.

Lamentablemente, todavía hay casos en los que, sobre todo en el caso de las mujeres, los sueños laborales se ven truncados ante la decisión de ser madre y todo lo que esto conlleva. También es cierto que esto, cada vez, pasa menos. Las nuevas tecnologías y herramientas de conciliación, como por ejemplo el teletrabajo, hacen posible que cada vez más mujeres puedan conciliar su vida laboral y familiar, sin que esto repercuta en su trayectoria profesional.

Sí, es cierto, conciliar es muy difícil, pero no imposible. Para evitar que el estrés tome las riendas de tu vida, te damos algunos consejos que pueden ayudarte a organizarte en el día a día.

 

Conciliación laboral y familiar: claves para organizarte
 

1. Planificación: Una buena conciliación empieza por una correcta planificación de las tareas pendientes. Elabora una lista de éstas y establece una prioridad, es decir, establece un orden de importancia y el tiempo que te llevará realizar cada una. De esta forma, te darás cuenta que hay tareas que pueden esperar.

Aquí también se incluye el reparto de tareas del hogar. ¡Ojo! Los niños también pueden ayudar en casa. Hazles partícipes de ellas, puede ser el momento de darles responsabilidades y asignar tareas en función de la edad que tengan.


2. Pide ayuda. No se trata de ser una ‘super-mamá’ o un ‘super-papá’: delega. No pasa nada por pedir ayuda a personas cercanas o conocidas. No intentes llevar toda la carga tú solo, esto al final pasa factura. Ten confianza en las personas que te rodean y deja que hagan aquellas tareas que, aunque te gustaría hacer a ti, no puedes hacer por falta de tiempo.


3. Descansa. Dormir al menos 7 horas diarias es vital para mantener una buena salud y afrontar el día con energía. Si no descansamos lo suficiente nos levantamos con mal humor y eso repercute en el esfuerzo que requieren las tareas diarias.


4. Dedícate tiempo. Sabemos que es difícil, pero intenta buscar al menos quince minutos al día para ti, para darte un capricho, hacer deporte, relajarte, lo que desees. El ejercicio físico es el perfecto aliado tanto para mantenerte en forma como para aliviar tensiones y estrés. Además, te ayudará a conciliar el sueño y descansar mejor por la noche.


5. Desconecta. O al menos, inténtalo. El trabajo es trabajo y como tal, se queda ahí al salir de la oficina. Trata de no llevarte los problemas laborales a casa. Durante la jornada laboral da el máximo de ti; pero una vez fuera, se acabó. Ahora el tiempo es para ti y los tuyos.


6. No busques la perfección. Ante todo, somos personas y nos cansamos. Por ello, no te sientas culpable si, por falta de tiempo o incluso de energía, no has podido dar todo aquello que ‘se esperaba de ti’, o no has podido realizar todas las tareas que habías planificado por la mañana. No seas demasiado duro o dura contigo misma; tu familia, tus amigos y tus hijos necesitan padres felices, no perfectos.

 

Joana Casas

 

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