Diversión y cocina navideña en familia

Aperitivos divertidos, decoración de platos principales y postres

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Ampliamos los planes para disfrutar de la Navidad en familia con participar en la cocina navideña. Una actividad que no solo será útil para entretenerles sino, también, para trabajar temas transversales como la alimentación saludable, dentro de la educación para la salud, y el consumo responsable.

Las cenas de Nochebuena y Nochevieja, los almuerzos de Navidad y Año Nuevo… son comidas copiosas a las que los y las pequeñas de la casa pueden contribuir realizando alguno de los platos. A continuación os incluimos algunos consejos para ir paso a paso por todo el proceso.

 

Paso 1: ¿Qué plato hacemos?

En primer lugar debemos decidir, conjuntamente, qué plato van a preparar o en cuál van a ayudar. Hay que tener en cuenta su edad y su destreza, por ejemplo en el manejo de los utensilios de cocina. Podemos buscar en Internet con el objetivo de localizar platos saludables, divertidos y sencillos.

Una vez tomada la decisión, haremos la lista de la compra e iremos a la tienda o supermercado a buscar los ingredientes que necesitemos. Siempre con la lista y marcando cada uno de los ingredientes que añadimos a nuestra bolsa: evitaremos la compra compulsiva y favoreceremos que adquieran hábitos de compra responsable. Es muy importante tener en cuenta las intolerancias o alergias alimentarias de quienes nos va a acompañar, por eso comprobaremos cuáles son los ingredientes y los avisos de alérgenos de los productos que compremos.

Con todos los ingredientes en la cocina, empezaremos la elaboración del plato elegido.

 

Paso 2: ¿Cómo lo hacemos?

Paso a paso y teniendo en cuenta los tiempos necesarios para la preparación de cada plato repartiremos las tareas recordando las de limpieza y recogida de los espacios e instrumentos. Durante la elaboración, atenderemos especialmente a las y los más “peques” para evitar accidentes pero dejándoles autonomía, es “su plato” ¡recordémoslo!

Veamos algunas posibilidades:
 

Aperitivos divertidos

Encontraremos muchas recetas de aperitivos sanos –que, además, incluyan el uso de verduras y otras hortalizas– con una presentación divertida como muñecos, por ejemplo. Solo tendremos que mezclar una mayonesa (preferentemente casera) con atún y colocarla encima de un trozo de pepino o calabacín que habremos cortado en rodajas de unos 6 cm.

Sobre la pasta colocaremos medio huevo cocido o un triángulo de la misma hortaliza pelada. Decoraremos los ojos con uvas pasas, la nariz con semillas de sésamo y la boca con una tira de la piel de la hortaliza o una anchoa, por ejemplo.


Decoración de primeros y platos principales

El trabajo de menores o jóvenes en la elaboración de los primeros platos y los principales dependerá de su edad y de la complejidad del plato. A cualquier edad pueden colaborar en la decoración o en la guarnición:

  • Colocando verduras en juliana y pan tostado en una sopa o consomé (incluso podemos utilizar nata) para hacer una cara sonriente.
  • Poniendo una guarnición de patatas fritas en forma de árbol o estrella navideña y adornándolo con bolas de navidad (tomate cherry de diferentes colores, cortado al medio).
  • Haciendo flores en el corte de tomates o enrollando láminas de hortalizas (calabacín o berenjena).


Postres

Las posibilidades de hacer postres divertidos, apetitosos y, por supuesto, dulces se multiplican. Desde las típicas galletas navideñas, hasta un bizcocho, una tarta de obleas y crema de avellanas, una tarta de hojaldre con frutas… hasta opciones mucho más sencillas: piruletas de frutas (bolas de manzana o pera, plátanos…) cubiertas de chocolate o caramelo; brochetas de diferentes frutas o incluso un cubo (imitando un cubo de Rubik) hecho con diferentes frutas.

 

Paso 3: Preparar la mesa, comer y limpiar

Tras poner la mesa conjuntamente, distribuyendo los cubiertos en el lugar que les corresponde y comprobar, con una lista por ejemplo, que está todo lo que tiene que estar (platos, copas, cubiertos, panes, servilletas…), colocaremos los divertidos muñecos de hortaliza sobre cada uno de los platos, les diremos que la guarnición o la decoración es suya y se lo agradeceremos… De esta forma daremos al trabajo de nuestras hijas e hijos el valor que se merece y favoreceremos que el resto de comensales le feliciten.

Eso sí, no podemos olvidar que cocinar conlleva otras tareas: limpiar, fregar, recoger… así que, contribuyamos a que realicen todas las tareas de acuerdo, claro está, a su edad.

 

Escrito por Yolanda Lorenzo @Yoloren

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