Reciclando en familia

Divertidas actividades para fomentar la conciencia ecológica

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Reciclar, Reutilizar, Reducir y Reparar son cuatro de las 5R de la ecología que debemos fomentar en la educación de menores y jóvenes: re-convertir “basura” en otros objetos puede ser muy divertido además de una contribución a construir su “conciencia ecológica”.

Es clave que nuestros hijos e hijas sean conscientes de la importancia de contribuir al mantenimiento, y mejora, del medioambiente en el que vivimos. Basta dar un paseo por la playa o por el campo para comprobar que carecemos de conciencia ecológica. Explicarles dónde acaba toda esa basura si no se gestiona correctamente es un primer paso, pero además es imprescindible que aprendan a reducir residuos y a darles una segunda vida, que es posible reparar objetos sin necesidad de sustituirlos por nuevos o, en último caso, cómo debemos separar cada residuo.

 

Convertimos residuos en juguetes

¿Dónde van a parar las cajas de cartón, las botellas de agua o las latas de refrescos en casa? Recordemos que somos modelos para las y los más pequeños de la casa, así que actuemos como tales: que vean que actuamos responsablemente, que depositamos cada residuo en el lugar correspondiente y que tratamos de reducir los residuos que producimos. Porque Reciclar no es suficiente, es clave aprovechar los residuos que producimos en el hogar, Repararlos o Reutilizarlos.

Os proponemos un par de alternativas para convertir residuos en juguetes, pasar un rato divertido en familia y fomentar la creatividad de nuestras hijas e hijos.

  • El teléfono. Seguro que conocéis este juguete. Bastan dos recipientes de plástico de yogur limpios y un hilo de algodón más o menos grueso y largo. Unimos ambos lados del hilo a cada recipiente (decorados con dibujos divertidos) y… ¡ya tenemos un teléfono! Se sorprenderán escuchando a la persona que está al otro lado sin necesidad de tecnología.
  • Una flota de camiones y autobuses. Con cajas de cartón (de cereales, conservas, galletas…), folios usados, revistas, corchos o tapones de botella y un poco de cola tendremos todo lo necesario para construir toda clase de vehículos. Solo necesitamos forrar las cajas con los folios usados, recortar las puertas y ventanillas y fabricar las ruedas uniendo los corchos con palillos. ¡A qué suena divertido!

Solo dos ejemplos, pero hay muchas más posibilidades: hacer muñecas de trapo con ropa vieja, construir un juego de bolos con botellas de plástico, reconvertir ese viejo tren de madera en otro juguete diferente, hacer un cuadro para el cuarto con esos puzles que van perdiendo piezas…

 

Diversión también para las y los mayores

A medida que las y los niños van creciendo, es preciso seguir manteniendo esta conciencia ecológica. Ahora es más fácil que comprendan la importancia de las 4R (la quinta, Regular, corresponde a las Administraciones Públicas) y sean capaces de aprovechar mejor los residuos y objetos viejos. A continuación incluimos algunas posibilidades que podemos realizar en familia:

  • Hacer ropa nueva con ropa vieja. Por ejemplo, podemos animarles a convertir un vaquero viejo en un práctico bolso o en un forro para un aburrido taburete, o aprovechar la lana de los jerséis viejos para tejer una divertida alfombra de colores.
  • También es posible utilizar los botones de la ropa que desechamos para hacer pulseras, decorar marcos de fotos e, incluso, una colorida cortina para el cuarto. Dejemos que vuele su creatividad, seguro que conseguimos resultados sorprendentes.

El plástico es, actualmente, uno de los grandes problemas medioambientales. Además de fomentar su reutilización e ir sustituyéndolo por otros productos (bolsas de tela o recipientes de cristal, por ejemplo), podemos aprovechar los residuos de este material que, inevitablemente, se generan en el hogar.

Solo un ejemplo, demos una nueva vida a las botellas de plástico: construyamos maceteros, convirtámoslas en contenedores para lápices, portavelas o, incluso, utilicémoslas para fabricar lámparas.

Sin duda, las posibilidades que nuestros hijos e hijas pueden realizar a partir de los residuos del hogar son muchas y muy variadas. Lo más importante es que se acostumbren a aprovechar todo aquello que pueda re-convertirse, a reducir al máximo el consumo de materiales contaminantes y, cuando no queda más remedio, a depositarlos en el lugar más adecuado. Es una obligación común contribuir a generar un entorno más limpio y habitable.

 

Yolanda Lorenzo @Yoloren

 

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