8 consejos para divertirse con seguridad en las piscinas

Debemos prestar atención y tomar las precauciones suficientes a la hora de darnos un baño.

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En verano, las piscinas y recintos acuáticos concentran un gran número de personas que buscan una vía de escape al sofocante calor, convirtiéndose en un lugar de disfrute para los más pequeños de la casa, donde pueden refrescarse, jugar y divertirse. Pero, no conviene olvidar que estos lugares no están exentos de peligros y posibles incidentes a los que debemos prestar atención.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que el ahogamiento es la segunda causa de mortalidad accidental en niños y jóvenes, y el 80% de los casos, se produce en piscinas.

Según los expertos, una persona adulta puede ahogarse en uno o dos minutos como máximo; en el caso de los niños, apenas treinta segundos y unos 20 cm de agua son suficientes para desencadenar el fatal accidente.

Es muy importante tener en cuenta que cuando un niño está sufriendo un posible ahogamiento, su reacción no es patalear ni pedir ayuda, sino que tratan de invertir todas sus energías en salir del agua, moviendo los brazos de forma que puede parecer que están buceando o jugando.

Por ello, prestar atención y tomar las precauciones suficientes a la hora de darnos un baño puede evitarnos más de un susto.
 

Consejos para divertirse con seguridad


1. Los niños deben bañarse siempre bajo la vigilancia de un adulto. Aunque lo mejor es enseñarles a nadar desde bebés, esto no garantiza que estén totalmente seguros en la piscina. Por ello, evita las distracciones siempre que estés al cargo de un niño y, sobre todo, nunca dejes al niño al cuidado de otro menor.
 

2. Los más pequeños deben utilizar siempre manguitos, chalecos salvavidas u otros dispositivos de seguridad adaptados a su tamaño.
 

3. Presta especial atención a los resbalones y las caídas fuera del agua. El piso de las piscinas o las duchas suelen ser muy resbaladizos, por lo que usar chanclas al salir del agua, puede protegerles de los accidentes. Enséñales que no se juega cerca de escaleras, bordillos o toboganes.
 

4.Cuidado con las zambullidas y los saltos desde trampolines. Es muy importante tener en cuenta la altura desde la que el niño va a tirarse al agua, así como la profundidad de la zona, para evitar golpes en abdomen, cuello o cabeza.
 

5. Si tenéis piscina en casa, instala una valla alrededor para evitar que los niños caigan al agua de forma accidental mientras juegan en el jardín y asegúrate de instalar una cerradura de seguridad que no puedan abrir con facilidad. Asimismo, es aconsejable disponer de kits de salvamento a ambos lados de la piscina para poder actuar con rapidez en caso de necesidad.
 

6. No bajes la guardia en las piscinas hinchables. Aunque tienen poca profundidad, también son peligrosas y unos segundos sin supervisión pueden darnos un buen susto.
 

7.  Protégele del sol y mantén hidratado al niño durante el día. Intenta que beba agua mientras juega, usa protector solar de acuerdo a su piel y evita que se exponga al sol en las horas centrales del día.

Asimismo, instala sombrillas o busca zonas de sombra e impide que el niño se bañe justo después de haber comido; le ayudarás a divertirse sin problemas.
 

8. Por último, recuerda que ante una situación de peligro, si no puedes actuar, debes avisar rápidamente al socorrista, pedir ayuda a otros bañistas o, en situaciones de emergencia graves, llamar inmediatamente al 112.

 

Como adultos, debemos dar un buen ejemplo a los niños y divertirnos sin cometer imprudencias, respetando siempre las normas del recinto y las indicaciones de los socorristas.

Cada verano tiene sus propias historias, ¡hagamos de este una historia divertida que recordemos el resto del año!

Joana Casas

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