Cinco consejos para prevenir accidentes infantiles en el hogar

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Los accidentes infantiles son la primera causa de muerte en niños de 1 a 5 años y suponen, junto a los accidentes de tráfico, el motivo más frecuente de demanda de atención pediátrica urgente.                 

Pero todavía hay más. Según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, los accidentes más frecuentes en niños ocurren dentro de casa, por encima incluso de guarderías, escuelas infantiles o parques, y casi la mitad de ellos son debidos a caídas y aplastamiento, seguidos de cortes y desgarros, golpes, quemaduras o atragantamientos.

Aunque creamos que el hogar es el lugar más seguro, lo cierto es que está lleno de elementos (mesas de cristal, escaleras, enchufes, objetos de pequeño tamaño, productos de limpieza, medicamentos...) que lo convierten en un sitio peligroso para los más pequeños.

Partiendo de estos datos, debemos saber que muchos de estos accidentes podrían evitarse si tenemos en cuenta una serie de acciones.

 

Consejos para prevenir accidentes infantiles en el hogar
 

1. Evita las caídas cerrando puertas y asegurando ventanas. Las caídas accidentales son una de las causas más frecuentes de lesiones en los niños. Por ello, intenta no dejar en el suelo ningún objeto que pueda provocar que el niño resbale o tropiece; asegúrate de que no tiene acceso a escaleras poniendo puertas de seguridad en las mismas y mantén cerradas las ventanas o cerciórate de que, en el caso de estar abiertas, el niño no tiene acceso o no puede pasar a través de ellas.

En el caso de niños muy pequeños, las caídas del cambiador son unas de las más frecuentes, aunque no lo creamos. Por ello, a la hora de cambiarlo, ten a mano todo lo que necesitas para no tener que dejar solo al bebé. Un segundo es suficiente para que se dé la vuelta y caiga al suelo.


2. Cubre los enchufes y mantén alejados a los niños de los aparatos eléctricos. Puedes usar cubiertas de plástico para cubrir los enchufes. Repara los cables eléctricos o aparatos dañados y, desde el principio, incúlcale a tu pequeño el respecto por la electricidad.


3. Mantén los productos tóxicos fuera de su alcance. En casa tenemos muchísimos productos de limpieza, medicamentos o maquillajes, que son altamente peligrosos si son manipulados o ingeridos. Por este motivo, reserva un armario lo suficientemente alto al que tu hijo no pueda acceder y guárdalos siempre en sus envases originales con el fin de que no puedan ser confundidos con otro producto o alimento.


4. Nunca dejes solo a tu hijo en la bañera o cerca del agua. La hora del baño es un momento especial para nuestros pequeños puesto que les encanta jugar y chapotear en el agua; pero recuerda, un palmo de agua y solo unos segundos son suficientes para que se produzca un ahogamiento. Esto puede evitarse estando cerca de ellos mientras se bañan. En este sentido, también es muy importante mantener los aparatos eléctricos, como por ejemplo el secador, lejos de la bañera.


5. Evita que tu hijo juegue con objetos demasiado pequeños para prevenir así un atragantamiento. Asegúrate de que todos los juguetes cumplen las recomendaciones de la CE en materia de seguridad para su edad y que las piezas que lo forman no sean demasiado pequeñas ni se puedan desprender fácilmente. Además, es muy importante que los más pequeños no tengan fácil acceso a objetos como pilas, botones o joyas, por ejemplo.


La mayoría de accidentes por asfixia están provocados por un alimento. La Asociación Española de Pediatría recomienda no dar frutos secos, palomitas, aceitunas con hueso, uvas o pequeños caramelos, entre otros, a menores de 5 años.

Si deseas conocer más sobre los accidentes infantiles y cómo prevenirlos, el Ministerio de Sanidad dispone de una 'Guía de seguridad de productos infantiles' en la que repasa los productos potencialmente más peligrosos.

 

Joana Casas

 

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