Consejos para mantener vínculos afectivos con abuelas y abuelos

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El desarrollo emocional de nuestras hijas e hijos depende de diferentes factores, entre ellos los vínculos afectivos que desarrollan desde el momento del nacimiento. Entre estos vínculos están los establecidos con la familia extensa. Especialmente con las abuelas y los abuelos que, además de aportar experiencia y sabiduría, proporcionan un refuerzo importantísimo en los lazos familiares, facilitando el concepto de familia.

Hay muchas razones que justifican la realización de actividades que fomenten este vínculo, entre ellas el conocimiento de la historia familiar, el hecho de contar con más modelos que imitar, ampliar el círculo de personas queridas y a las que se quiere… Lo que nos resulta difícil, en ocasiones, es saber cómo hacerlo, sobre todo cuando no viven cerca. En este artículo os proponemos algunas opciones para ayudar en el fomento del vínculo afectivo con abuelos y abuelas.
 

1. Mantener el contacto

Dependiendo del lugar de residencia y de las ocupaciones diarias podremos visitarles o que nos visiten, hablar con ellos por teléfono o videoconferencia, hacer comidas o cenas familiares…

A veces resulta un poco difícil organizar las visitas familiares así que podemos consensuar un calendario de visitas o, simplemente, organizarlas con un poco de tiempo. De esta manera se vivirán como “eventos especiales” y, seguramente, tendrán más valor para todas las partes. No obstante, no todas las visitas tienen por qué estar planificadas con antelación. La espontaneidad de visitas no esperadas a la abuela o del abuelo puede ser una muy buena sorpresa.

Tengamos en cuenta las posibilidades que nos ofrece la tecnología: enviar un mensaje de 'WhatsApp' de texto o de audio o hacer una videollamada son buenas formas de mantener el contacto, tanto si viven a la vuelta de la esquina como si están a mil kilómetros.


2. Implicación en actividades

Una tarea bastante sencilla es proporcionarles información regularmente sobre sus actividades, gustos en lectura, música, cine o deporte. Es decir, mantener a las abuelas suficientemente “actualizadas” sobre sus nietos, que los abuelos conozcan qué actividades hacen sus nietas resulta de gran importancia para evitar conflictos o rechazos.

Además, siempre que haya disponibilidad o contemos con la tecnología, podemos implicarles en las actividades extraescolares: partidos de balonmano, obra de teatro, competición de yudo, recitales de baile… Compartir el calendario de actividades e invitarles a asistir (especialmente si es cada menor quien lo hace) o grabarlo en vídeo para enviárselo, son buenas opciones para fomentar el vínculo afectivo alrededor de las actividades preferidas de nuestros hijos e hijas.
 

3. Realizar actividades conjuntas

Planear actividades intergeneracionales es una de las mejores formas de fomentar y mantener el vínculo afectivo. Tenemos muchas alternativas pero una de las más atractivas puede ser la realización de un árbol genealógico en el que incluyamos los nombres y, si es posible, las fotografías de toda nuestra familia. Un buen momento para, además, rememorar la historia familiar y conocer nuestra historia. Nos ayudará a crear un sentimiento de unidad, de pertenencia a un grupo que resulta vital en el desarrollo emocional.

Otras alternativas muy interesantes tienen que ver con aprovechar los conocimientos o hobbies de la familia: si al abuelo le gusta cocinar, podemos preparar conjuntamente su receta favorita; si a la abuela le gustan las flores y los jardines, pidámosle que nos enseñe a cuidar de las plantas… Es más, podemos favorecer el intercambio de conocimientos y que la nieta enseñe a la abuela cómo jugar a un videojuego o el nieto les muestre cómo cambiar el tamaño de la letra de su móvil.

Además, podemos pedir a nuestros hijos e hijas que piensen qué actividades les gustaría compartir con sus abuelos o abuelas. Dejémosles decidir.


4. Conocerles

Un último consejo: incluid fotografías de los abuelos y abuelas en la casa, ya sea en portarretratos o en un álbum “especial” en el que haya recuerdos familiares. Ayudará a que los menores incrementen su vínculo afectivo con toda la familia.

 

Aunque las relaciones no siempre resultan sencillas deberemos intentar fomentarlas por los beneficios que suponen. Eso sí, es recomendable tener unas pautas comunes, pero de eso hablaremos en otro artículo.

 

Yolanda Lorenzo @Yoloren

 

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