¿Qué beneficios tiene el porteo para mi bebé?

Lo recomendable es elegir un portabebés ergonómico

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Aunque el porteo pueda parecer una moda actual, lo cierto es que solo hay que echar la vista atrás para darnos cuenta de que siempre ha sido la forma más común y tradicional de transportar a los bebés.

De hecho, si hacemos una sencilla búsqueda en internet, podemos encontrar diferentes ejemplos de cómo, desde hace siglos, en diferentes culturas se ha porteado a los bebés. Hasta la aparición de los carritos de bebé, un invento relativamente moderno, la única manera de transportarlos era en brazos.

El porteo asegura un contacto constante entre la persona que portea y su bebé. Llevar a tu hijo en brazos, pegado a tu cuerpo, es una experiencia maravillosa que ofrece a tu pequeño una sensación de seguridad y apego que no se consigue con ningún otro medio.

El porteo durante los primeros meses de vida del bebé aporta enormes beneficios, tanto para el pequeño como para la mamá. Por ello, si estás pensando en hacerlo con tu hijo, a continuación te despejamos todas tus dudas.

 

Beneficios del porteo para tu bebé


1. Fortalece el vínculo afectivo entre la mamá o el papá y el bebé. El contacto con el recién nacido provoca una sensación de seguridad en el pequeño y disminuye la sensación de abandono que puede producirse cuando el niño pasa demasiado tiempo en el cochecito o la cuna.


2. Mejora la calidad del sueño. Sentirse tranquilo en los brazos de mamá hace que el bebé llore menos y le aporta la tranquilidad que necesita para conciliar el sueño.


3. Favorece su desarrollo físico e intelectual. Cuando porteamos al bebé correctamente estamos respetando su fisiología, permitiendo una posición adecuada al desarrollo de su cadera y su columna. Al mismo tiempo, en el portabebés, el pequeño recibe estímulos visuales y puede oler y sentir a mamá, lo que le estimula de forma positiva.


4. Reduce los cólicos. La posición vertical evita las regurgitaciones si tiene reflujo y al estar el papá o la mamá a la altura del vientre, el bebé recibe una especie de “masaje” que estimula su sistema digestivo, favoreciendo la digestión y la expulsión de los gases.


5.  Favorece la lactancia materna. El contacto constante con el bebé favorece la segregación de leche materna, además de permitir a la madre dar el pecho a su bebé de forma fácil, en cualquier lugar y sin tener que cambiar de posición.


 

En el mercado actual, hay variedad de sistemas para portear a tu bebé (mochilas, fulares, pañuelos, etc) pero lo más importante es que, elijas el que elijas, sea un portabebés ergonómico, es decir, aquel que permite una posición natural y beneficiosa con la fisiología del bebé y de la persona que lo lleva.

 

Y ¿cómo sabemos que un portabebés es ergonómico?

 

Un portabebés ergonómico es aquel que sujeta perfectamente al bebé, adaptándose a su cuerpo y facilitando que el pequeño vaya sujeto desde la corva de la rodilla, recogiendo su culete y proporcionándole un asiento amplio y cómodo.

Además, estos permiten que las piernas del bebé se coloquen en forma de ranita, respetando la posición de su cadera, al mismo tiempo que su espalda adopta su posición natural en forma de C.

En cuanto a la posición de la cabeza, el bebé queda pegado a nuestro cuerpo, sujetando y protegiendo su cabecita y a una altura óptima, repartiendo el peso entre la cadera, los hombros y la espalda.

Da igual si eliges el porteo o no como medio para transportar a tu bebé, lo importante es que los dos os sintáis cómodos. Los niños, desde que nacen, tienen la necesidad de sentirse protegidos. Por ello abrázale, no tengas miedo a que se acostumbre a los brazos, ahora te necesita y debéis disfrutarlo.

 

Joanna Casas

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